Nuestro grupo tuvo la oportunidad de elaborar chocolate de forma tradicional, utilizando métodos artesanales.
Primero, se tuestan los granos de cacao.
La sartén está muy caliente, así que hay que tener cuidado al remover las judías.
"¡Estoy intentando no quemarlo!"
¡Remueve un poco más!
Poco a poco, las cáscaras comenzarán a tostarse y a oscurecerse.
Cuando la humedad dentro de los granos se expande, produce un fuerte crujido.
¡Sigue removiendo!
Cuando la cáscara de los granos se desprende fácilmente, están completamente tostados.
Ahora retira rápidamente las judías de la sartén caliente, antes de que se quemen.
Espera a que las habas se enfríen un poco al tacto y luego quítales la cáscara.
Una vez tostados y enfriados los granos, se muelen hasta obtener una pasta con azúcar y otros aromatizantes.
Una olla con brasas calientes calienta suavemente la mesa desde abajo, manteniendo así la pasta de chocolate maleable.
La siguiente etapa del proceso consiste en dar forma a la pasta de chocolate, dividiéndola en porciones pequeñas y compactas.
¡Esto es más difícil de lo que parece! Nuestro estudiante residente de cerámica tuvo más éxito que muchos de nosotros.
El último paso consiste en aplanar las porciones hasta convertirlas en tabletas planas para su curado.
Disfrutando de chocolate caliente, shecas (pan de fresa) y volovanes de pollo.