Hemos vivido otra semana difícil de violencia armada en Estados Unidos. Para mí, ha sido una semana de emociones intensas: emociones fuertes, pero también alegría y esperanza. ¿Cómo escapamos de este círculo vicioso? ¿Cómo dejamos de participar cuando nos lo presentan desde todos los ámbitos de los medios de comunicación y la cultura en la que nos sumergimos?

Noticias
